Dos hechos sobre el mismo tema. Una reunión entre Zapatero y Rajoy a cuya salida ambos dicen lo que llevan diciendo tanto tiempo: las posiciones relativas no han cambiado un ápice. Una declaración de Arnaldo Otegi en la que pide a ETA que respete el alto el fuego que ella misma decretó y asume que con violencia no hay diálogo. Una es lo de siempre; otra es absolutamente novedosa.

Pues bien, en ningún medio digital con sede fuera de Euzkadi se está dando relevancia a la novedosa. Especialmente porque da aliento a quienes defendemos que el proceso merece seguir siendo intentado.

Han tocado a rebato. Vuelve el periodismo de trincheras, mucho más basado en la defensa de unos intereses (supuestamente de Estado) por encima de la información. En muy poco tiempo casi todo empieza a oler a viejo. Huele a la democracia oxidada que pensábamos que rejuvenecía; a acusaciones infames, a tribunales de excepción

Acaso, en pocos días, los que hace dos semanas apostaban por el diálogo empiecen a llamarnos cómplices de todo a quienes no cambiamos de opinión en función de lo que decida ninguna élite política ni armada. Esas acusaciones las soportábamos antes y seguiremos, tranquilamente, soportándolas.

ETA, de nuevo, a vuelto a sacar a flote la mierda que pensábamos hundida. Gracias y enhorabuena a los premiados