ETA saca, por fin, un comunicado. A falta de la traducción íntegra al castellano (la ausencia de libertad en Madrid para escoger el idioma en el que se educan los hijos me impidió aprender euskera), asume su autoría del atentado de Barajas pero dice que el alto el fuego sigue vigente.

No sabemos que entiende ETA por alto el fuego, por seguir o por vigente, pero en alguno de estos tres conceptos no compartimos definiciones.

Vigente significa que está en vigor. Seguir que hay continuidad entre lo anterior y lo actual. Alto el fuego que no hay uso de la violencia ni de la amenaza, contra las cosas ni contra las personas.
Podría haber dicho ETA que restaura la vigencia del alto el fuego; que decreta un alto el fuego nuevo… pero que el alto el fuego siga vigente es una chorrada mayúscula.

Imaginemos que se acuerda reconocer el derecho de autodeterminación y el Gobierno central afirma que es Madrid quien puede autodeterminar al País Vasco. Una parida así es lo que sucede con la vigencia del alto el fuego que sigue atentado mediante.

Si no se comparten definiciones, es difícil el diálogo. En este mismo blog lo hemos comprobado a veces. Para retomarlo hará falta que nos pongamos todos de acuerdo en qué es un alto el fuego, qué es violencia, qué es una solución democrática,…

Y cuando digo todos, obviamente quiero decir algunos.