Todo el mundo está demostrando su ira hacia el PP por no acudir a la manifestación del sábado. Yo no lo haré. Aunque los argumentos que ha dado son una sandez (dicen que porque la manifestación no es unitaria: ¿pretenden decir que las manifestaciones a las que ha ido el PP eran unitarias?), creo que hay que agradecérselo. A ellos y a la AVT.
Con ellos la manifestación hubiera reflejado la crispación y la bronca que hay en los medios; hubiera podido ser un desastre. Algunos hubiéramos tenido serias dudas sobre si ir o no (hace tiempo que me prometí que la del 12 de marzo de 2004 había sido la última manifestación a la que iba en la que estuviera el PP) y cierto miedo físico a llevar una pancarta que reclame el diálogo.
La manifestación de mañana será una manifestación de gente que anhela la paz independientemente de quién la consiga; que piensa que el diálogo es legítimo cuando lo hacen los suyos y también cuando lo hacen los otros; que ve con idéntico optimismo el diálogo en Irlanda, Israel, Colombia,… que en Euskadi; que no utilizamos banderas nacionales como elementos de agresión.
Ahora, tranquilamente, podemos ir a manifestarnos por la paz, contra el terrorismo. Y cada uno, además, con los lemas que considere oportuno. A falta del correspondiente diálogo con la gente con la que suelo acudir a las manifestaciones, supongo que llevaré una pancarta con el lema del famoso mail: «Por la paz, por el diálogo. NO MÁS BOMBAS».
Mañana toca sesión de spray sobre tela blanca.