El PP está desmontando tramas contra ellos. Hacen bien. La última es una cacería que organizó un dirigente del PP para joder al PP. Y también para joder a la izquierda abertzale, que las tramas, como las escopetas de caza, las carga el diablo.

Otro factor a favor de la existencia de una trama contra el PP es que en la foto que ayer se hizo Rajoy con quienes denuncian la trama hay alguna de las personas que han filtrado información de la que ha salido en diversos medios. La información de la trama, sí.

Más detalles de la trama. Izquierda Unida ha presentado en la comisión de investigación sobre la trama de espías y corruptos de Madrid cincuenta peticiones de documentación. No le han admitido ni veinte, pues había otras mucho más interesantes. Alguna de las peticiones de documentación eran sobre el campo de golf de Chamberí, donde vivo y desarrollo la parte menos conspiradora de mi actividad política: ni una de las peticiones de información sobre el campo de golf  ha sido aceptada. El PP quiere hacer pensar con ello que tiene algo que ocultar, y que por ello no quiere dar a IU detalles de la adjudicación del campo de golf. También han negado el acta de la sesión del 27 de diciembre de 2006 del consejo de gobierno del Canal de Isabel II, en el que se adjudicó al testaferro del hermano y el cuñado de Ignacio González la gestión del campo de golf. Y la han negado para que parezca que nos quieren ocultar algo, como que Ignacio González no se hubiera abstenido en la decisión que afectaba a intereses empresariales de su familia, por ejemplo. Ninguna de la información que ha pedido IU sobre Ignacio González ha sido aceptada: ¡para que parezca que González tiene algo que ocultar! La trama roja de desprestigio del PP está bien tejida, qué diablos.

Y qué decir de las dimisiones de consejeros y alcaldes, que hacen parecer que ellos tienen algo que ocultar. Qué decir de Pons diciendo que el alcalde de Boadilla dimitirá o lo dimiten; qué decir de Esperanza Aguirre admitiendo la dimisión de su consejero de deportes como si fuera culpable y no una víctima de la trama. ¡Qué bien han liado la trama los rojos madrileños!

Y pensar que todo empezó con Tamayo, aquel rojo que no fue a votar para manchar de mierda el inicio del gobierno de Esperanza. Qué bien urdida la trama roja, oyes, qué bien. Rajoy no es el primero en enfrentarse a una trama urdida por el enemigo, pero esta trama es muy buena: reconozco que a mí me han dado el pego.