Querida Inés:

He leído con incredulidad tu último apunte, titulado “La receta del PP contra la crisis: código penal“. Sabes que te aprecio mucho, pero hoy sólo puedo creer que exageras, que no es verdad lo que dices que ha hecho ese juguete de Esperanza Aguirre llamado Partido Popular de Madrid. Soy crítico, cómo no, con el gobierno de Esperanza Aguirre, pero creo que la crítica tiene que ser creíble y hoy me da la impresión de que te has pasado. Lo siento, pero lo que cuentas no ha podido suceder.

Desde el principio. Te haces eco de una noticia según la cual la cestilla tan mona que le regaló la prensa a Esperanza Aguirre por haberse convertido en una venerable abuelita no fue un regalo de los periodistas, sino que el gabinete de prensa de la propia Aguirre coló el regalo para que pareciera que había sido fruto del afecto que recibe nuestra popular lideresa. ¡Qué maldad! Compañera Inés, sabes perfectamente que esto no ha podido ser así. En primer lugar, por el hecho mismo de que Espe dijera que “tendré que contestar alguna pregunta incómoda, ¿no?“. ¿Qué insinúas, Inés, que estaba actuando? No puede ser, porque Aguirre es una liberal. Y las ideas liberales dejan muy clara la separación de lo público y lo privado: Esperanza Aguirre nunca haría propaganda política de su persona a costa de una nieta recién nacida. Revisa el vídeo, compañera, y verás que clarísimamente era un acto íntimo que algún desalmado grabó con cámara oculta. Y me parece muy mal que utilicemos la grabación de un acto familiar con cámara oculta para criticarla.

Pero es que además los liberales tienen clarísimo que el Estado no debe entrometerse en la actividad de la prensa, cuya independencia es sagrada. ¿Cómo pretendes que creamos que la más liberal de nuestro liberalismo haya utilizado el aparato público para simular un apoyo periodístico inexistente? No puede ser, Inés, no puede ser.

Sin embargo, me parece mucho más grave lo que dices después. Afirmas que el PP ha anunciado que llevará a los trabajadores de Iveco y a los diputados solidarios con ellos, como tú misma, a los tribunales. Es cierto que ellos te lo han dicho en la Junta de Portavoces y que su órgano de expresión da una versión parecida a la tuya, pero tiene que haber un malentendido. Libertad Digital y tú lo tenéis que haber entendido mal. Por una parte el Partido Popular es consciente de la gravedad de la crisis como apuntaba Manel Fontdevila, siempre desde su demagogia progre. Habiendo analizado tan bien la crisis, serán conscientes de cómo lo está pasando la gente.

Con cuatro millones de parados lo raro no es que haya algún grito más alto que otro; lo raro es que no haya barricadas en la Castellana. El Partido Popular es consciente, pues está preocupado sinceramente por la crisis y por aportar propuestas, no como nosotros. Y por tanto no se puede escandalizar por unos gritos subidos de tono, sino solidarizarse con los trabajadores que padecen la crisis. Por tanto no puedo creer que vayan a llevarlos a los tribunales a ellos. Pero mucho menos a los cargos políticos de la oposición. Esperanza Aguirre es una mujer de principios. No hace tanto, cuando un par de militantes del PP quisieron pegar en una manifestación a José Bono la policía les tomó declaración. Te recuerdo lo que dijo entonces Aguirre: “Esto ya es la Gestapo” dijo la lideresa y abuela. ¿Pretendes hacernos creer, Inés, que Aguirre considera que es de la Gestapo tomar declaración a quien agrede a un ministro y que es liberal denunciar a los trabajadores que se manifiestan exigiendo soluciones y a los diputados que se solidarizan con ellos? Roza la infamia acusar a Aguirre de tener semejante doble moral y por tanto creo que tus acusaciones sobrepasan la sana crítica política.

No puede ser, Inés, que Aguirre haga las cosas de las que le acusas. Es totalmente inverosímil que alguien tuviera semejante jeta, doble (o triple o ausencia completa de) moral. Así que tengo que pensar que te has pasado. Si perdemos la credibilidad lo perdemos todo; y no puede ser que los madrileños tengamos una presidenta como la que se deduce de esas dos informaciones.

Un afectuoso saludo,

Hugo

PD No pasa nada por rectificar ahora, Inés. Ayer mismo, Conde Pumpido rectificó a raíz de mi apunte: en cuanto leyó que yo no entendía que se opusiera a perseguir a criminales de guerra en Gaza pero no a piratas fallidos en el Índico, decidió que había que dejar en la calle también a los piratas. Si Conde Pumpido puede, tú más.

Además de Inés, escribieron ayer al respecto Reyes (tremendamente recomendable), Ricardo y Javier