Durante los días en los que me he ausentado (¡me quedan dos semanas de descanso argentino aún!) se ha producido un hecho que algunos esperábamos: la constitución de IU-Abierta en organización mediante la figura jurídica de la asociación. Es lo que deduzco de lo que leí en Público: espero que si no es exacto, me lo perdonéis por la distancia (sospecho que es real: en Público se escriben cosas sobre IU cuya orientación uno puede compartir o no, pero  aquello que se ha escrito y que uno conoce suele estar muy contrastado: Juanma Romero es un hombre a un teléfono pegado).

Comparto plenamente lo escrito por Javi: la más democrática forma de organizar una pluralidad como la que necesariamente es la izquierda a la izquierda de la post-socialdemocracia es la formalización de estructuras políticas que aglutinen a los distintos sectores políticos. Formalizar la pluralidad es lo contrario al pasillo, al reino de las influencias, de los dimes y diretes y a los pasteleos sin responsabilidad colectiva. La izquierda será mucho más habitable cuando haya veinte formas organizadas de militar y una gran masa no organizada con instrumentos democráticos para que su participación no sea dilapidada por las formas organizadas.

La idea que yo tenía (basada en rumores, pues nunca pregunté a los posibles protagonistas) es que se constituyeran en una corriente organizada o incluso en un partido dentro de IU. Supongo que el hecho de que muchos de los militantes de IU alineados con IU Abierta  sean militantes del PCE ha dificultado ese paso, no lo sé, pero hubiera sido una forma de enriquecer a IU aún mejor (tampoco comparto las dificultades que impone el PCE a sus militantes participar en corrientes organizadas en IU, pero eso son otras cuestiones que afectan a los militantes del PCE). De hecho, desde fuera, se percibe una cohesión interna en IU Abierta muy superior a la que hay en el PCE y un sentido de la identidad colectiva asombrosamente compacto y desconocido en una izquierda sanamente indisciplinada.

No tiene ningún sentido que se eche mierda contra este paso adelante, pero ello se hace desde un desconocimiento enorme del asunto, lo que lleva a analizar el proceso centrándolo en una de las caras más visibles de IU Abierta en la blogosfera: yo no conozco (y menos desde la lejanía) los entresijos de IU Abierta, pero si tuviera que buscar protagonistas, señalaría a aquellas de sus personas que están en los órganos de IU, supongo.

La mierda se expulsa desde ese sectarismo que no concibe más que alineados o enemigos.  Afortunadamente en el PCE (la otra gran masa organizada en IU) los sectores más sectarios han quedado en franca minoría. Porque es más que posible estar organizado sin ver en el otro al mal, al enemigo sectario que habla con una sola voz. Como ocurrió en el PCE (y ocurre en alguna de sus federaciones y en algunas provincias), IU Abierta también podría correr el riesgo de que los discursos más talibanizados se adueñen de la imagen pública de su nueva organización. Quienes sienten como elemento de cohesión una irracional fobia hacia otros, quienes se labran una realidad imaginada y luego la presentan como el relato evidente de los hechos, quienes ven en las ideas de los otros consignazos y en las propias la riqueza de los argumentos y quienes no son capaces de ver a nadie que trabaje y aporte ideas y discursos más que los propios sólo pueden hacer daño a IU a corto plazo y a las organizaciones más cercanas a medio.

Afortunadamente da la impresión de que en IU Abierta tiene gran peso el merecido prestigio de Inés Sabanés, compañera que nunca ha dejado de acercarse a quienes no estemos en su misma cuerda, a quien nunca se le ha escuchado una palabra contra nadie de IU en público, ni un insulto ni una bajeza en privado.

Del mismo modo que en los campos de fútbol se oyen más los pitidos que los aplausos, en las organizaciones plurales hacen más ruido quienes chillan que quienes tienen un discurso propio que no pretenden arrojar a la cara a nadie, sino que pretenden construir con él una política de una izquierda plural.

El paso dado por los compañeros de IU Abierta es necesario para que las discrepancias se articulen democrática y pacíficamente para seguir haciendo política todos juntos.  Ojalá éste y tantos pasos que nos quedan por dar sirvan para que lo más sensato de todos los sectores de IU (aquellas personas que saben que algo hay que ceder ante el otro, que los gritos que vienen del campo rival sólo representan a quien grita y que, aún siendo así, es legítimo aunque muy inconveniente gritar) sea lo que hegemonice IU Abierta, como parece suceder también en otros lares.

Si los que gritan nos marcan la pauta, no habrá sitio ni en el Frente Popular de Judea. Y recordemos que lo importante es que caiga el imperio romano. Quien odie más al Frente del Pueblo Judaico que a los romanos, que se calle de una vez.