No sé exactamente cuál es el objetivo que buscan las autoridades venezolanas al depreciar la moneda tanto. Se dice que limitar las importaciones, aunque supongo que un país exportador de petróleo debe de tener una balanza comercial holgadamente positiva. Posiblemente se trate de potenciar los productos manufacturados en Venezuela y diversificar una economía demasiado basada en el petróleo. Si esa es la idea, estoy más que de acuerdo: una de las críticas al proceso venezolano es su excesiva (por muy comprensible que sea) dependencia del petróleo.

Con ser importante, lo crucial de la medida tomada no es para qué se toma. Lo crucial es que Venezuela, como otros países de la zona, ha decidido que la política económica también debe someterse a la legitimidad democrática. En Europa ningún gobernante tendría la capacidad de decidir no ya la devaluación de la moneda, sino la mera modificación de los tipos de interés. Han decidido que la política económica ha de estar completamente al margen de ningún control democrático y aquí los bancos centrales y especialmente el Banco Central Europeo son independientes.

En economía, ser independiente significa no ser dependiente del poder político, sino del económico. Las decisiones del BCE afectan al conjunto de los europeos: por ejemplo, durante años se negaron a bajar los tipos de interés pese a que ello beneficiaría a millones de ciudadanos hipotecados: sería en detrimento de los beneficios bancarios. Ahora la crisis limita los beneficios de las grandes empresas y se baja el tipo de interés para que el crédito salga más barato a la banca. Son decisiones absolutamente políticas y precisamente por eso se quieren alejar de todo posible control popular: el pueblo es por definición demagogo y prefiere a un hipotecado que a Botín.

Ay, pero habrá problemas que no tendrán solución. Telefónica pensaba repartir dividendos entre sus accionistas en Venezuela y la devaluación del bolívar hace que esos dividendos valgan menos… para quien pensara sacarlos del país (un bolívar seguirá valiendo un bolívar; pero valdrá menos euros). Y eso sí que resulta intolerable: ¡quién ha dado permiso a ese indio de mierda a tomar decisiones que no beneficien la fuga de capitales! Tranquilidad: a Repsol le viene bien la devaluación del bolívar, así que no se hablará demasiado de medida dictatorial, salvo que Telefónica aumente su gasto en publicidad de ADSL en la prensa. Atentas a los anuncios.