En un país en el que se cierran medios de comunicación con la excusa de inexistentes apologías de la violencia, aparece hoy en ABC un artículo de José Utrera Molina, que fuera ministro de Vivienda, Ministro Secretario General del Movimiento y Consejero Nacional del Movimiento en gobiernos asesinos como fueron los de Francisco Franco. Es un emocionante artículo sobre el fascista fundador de la legión, autor de lirismos como el “Viva la muerte, muera la inteligencia” que forjó el carácter de nuestro más genuino patriotismo católico. Os dejo con su vibrante inicio, que aconsejo leer con la música de fondo apropiada:

CREO que hubiese incurrido en una incuestionable cobardía si hubiese permanecido en silencio ante la última consecuencia de la mal llamada Memoria Histórica, que ha tenido su concreción en el injusto derribo de la estatua dedicada al teniente general Millán Astray.

Arrancar una página de la historia de España que contiene y refiere el heroísmo sin límite de un soldado español, echar abajo un símbolo de una categoría histórica indudable que representa el más formidable sentido del valor, la más alta prueba de gallardía, el más sublime heroísmo, la más completa y fecunda abnegación, me parece no un error ni siquiera un disparate inconfesable. Estimo que se trata de un alevoso crimen contra la identidad de nuestra tradición militar, contra el ejemplo de alguien que supo aceptar el sufrimiento sin protesta alguna y que llevó hasta sus límites más altos el sentido de la milicia.

¿A alguien se le ocurre algún motivo por el que no se clausure el ABC hoy mismo por ser un medio cómplice con los violentos?