Según me dicen (no sé si porque el compañero que me ha pasado el cartel sabe griego moderno o por pura deducción), este cartel de Syriza anuncia que el 17 de junio desaparecen los dinosaurios. El 17 de junio son las elecciones griegas a las que Merkel, Draghi, Almunia, De Guindos y Lagarde temen mucho más que al paro, la pobreza e incluso que al déficit, la deuda pública, los indicadores bursátiles y, ojo, más aún que a la prima de riesgo.

Este domingo por primera vez desde que empezó en Europa el shock neoliberal (2009-2010) el pueblo de un país puede responder que no, que no se somete, que no está dispuesto a pagar una deuda que es una estafa con la renuncia a la supervivencia del pueblo. Según todas las encuestas Syriza ganará las elecciones del domingo y con ello se producirán cambios relevantes: históricos y vitales para los griegos pero ejemplares para el conjunto de Europa, especialmente para los países sometidos de la periferia.

Para evitar el ejemplo la euromafia lleva una semana intentando inculcar el pánico entre los griegos: les van a echar del euro al averno. Resulta curiosa la amenaza. Desde que la crisis se convirtió en crisis de deuda la Unión Europea se ha negado a que fuera el BCE el que financiara directamente a los países que lo necesitaran. Se les sometía a “los mercados”, es decir, a la especulación financiera para tener dominados a los pueblos durante décadas. Incluso en el caso de rescate el BCE no presta el dinero directamente con la excusa de que sus estatutos no lo permiten. Que se remita, pues, la euromafia a los tratados: no existe ningún instrumento legal para echar a un país de la UE ni del euro: según las leyes europeas, tan rígidamente aplicadas en todos los casos Grecia saldrá del euro única y exclusivamente si los griegos lo deciden así: es una opción, pero en todo caso es SU opción. Si se aplica el dura lex sed lex para evitar apoyar a los pueblos, más rígido debe ser tal principio para evitar amenazarlos.

Syriza no anuncia la salida del euro. Su propuesta pasa por hacer una auditoría de la deuda, negarse a pagar la que sea ilegítima (que en otras experiencias similares como Islandia o Ecuador ha rondado el 70 o 75%), rechazar el memorándum del rescate (el pacto firmado entre el bipartidismo griego y la euromafia para machacar a los griegos) y renegociar el pago de la deuda. Sobre las instituciones europeas Syriza propone algo tan razonable y democrático como el sometimiento a referéndum popular de todo tratado europeo y norma relevante.

Los dinosaurios de la euromafia no tienen instrumentos legales ni legítimos para amenazar al pueblo griego si vota libremente. Ni al resto de pueblos si decidimos seguir el ejemplo griego. Que es nuestra única salida: la única salida de la crisis, no necesariamente del euro.