Hace unos días se constituyó una comisión de investigación sobre las tarjetas Black de Bankia en Izquierda Unida. Esta comisión presentará su primer informe hoy a la presidencia regional tras haberlo presentado el miércoles a la ejecutiva. Una de sus miembros, que además ejerce de portavoz de la misma, Carmen Pérez-Carballo ha aparecido alguna vez en este blog. En concreto cuando pasó a ejercer de diputada autonómica durante unos pocos meses por la dimisión de otra diputada. Escribí sobre ella como amigo, sobre todo como amigo; pero también por tratarse de una de las personas que he conocido en IU a la que considero más ejemplar, en el sentido de que ojalá mucha gente siguiera su ejemplo político y ético. Y por eso mismo, por esas dos razones, vuelvo a escribir hoy sobre ello.

Hoy en Infolibre se cuestiona la independencia de la comisión de investigación por la presencia en ella de dos personas que fueron de la asamblea de Cajamadrid. Una de ellas, Carmen Pérez-Carballo. Esto es algo así como cuestionar la independencia de una comisión de investigación sobre el gobierno porque en esa comisión haya personas que fueron diputados: en mi opinión, es perfectamente irrelevante. Pero en el caso de Carmen Pérez-Carballo, en caso de poner en duda su independencia, lo que se podría cuestionar es si no está predeterminada contra la gestión de Moral Santín, en ningún caso, como podría deducirse de que eso sea noticia, que fuera complaciente con este episodio oscuro de nuestra organización.

Carmen Pérez-Carballo decidió dimitir de su puesto en la asamblea de Cajamadrid hace unos años porque ya etaba bien. Pero eso fue solo el colofón a un claro y agrio enfrentamiento a las políticas que nos llevaban a estar en la Caja haciendo lo contrario de lo que se espera de IU. Recuerdo en la VIII Asamblea Regional (la primera en la que participé) cómo un histérico José Antonio Moral Santín se dirigía a Carmen Pérez-Carballo y le amenazaba: “Te voy a plantar una querella y nos vamos a ver en los tribunales“. Fue, por cierto, a raíz de una intervención de Álvaro Aguilera, hoy felizmente secretario general del Partido Comunista de Madrid y conocido también por su histórica y firme oposición al bochorno que causaba la actuación en Cajamadrid. La anunciada querella nunca la puso porque Moral Santín tenía dos costumbres inquebrantables: bajar todas las semanas al cajero a sacar efectivo de la visa gratis y anunciar querellas que luego nunca presentaba; como aquella que anunció haber presentado contra el concejal madrileño de IU Jorge García Castaño y que tampoco existió más que en su imaginación. En IU-CM siempre hubo mucha gente que discrepaba duramente con la política que en nombre de IU-CM llevaba a cabo Moral Santín en Cajamadrid y Carmen Pérez-Carballo fue una protagonista de esa oposición. Por eso quienes estábamos en esa posición política la queríamos en la asamblea de Cajamadrid.

El viernes pasado, en el Consejo Político Regional (unos 200 miembros) un dirigente de IU-CM usó precisamente a Carmen Pérez-Carballo y su paso por la asamblea de Cajamadrid como aval de la seriedad de la comisión de investigación ante los más escépticos con la misma. Nadie ha considerado un secreto que haya sido miembro de la asamblea de Cajamadrid porque como dato abstracto es irrelevante pero como dato concreto es una razón para confiar en que en esa comisión no se mirará a otro lado. Seguro que hay muchas críticas que hacer, seguro que tendríamos que estar siendo más rápidos y contundentes mostrando una nueva IU-CM que haya superado la que nos llevó a cometer tan graves errores. Pero desde luego el dato presentado como problema no lo es; es más bien una esperanza de que no nos vamos a contentar con hacer como que ya está todo hecho.