Hacía tiempo que Esperanza Aguirre no nos hacía un «yo destapé la trama Gurtel» y se echaba de menos. Al día siguiente de que apareciera el pendrive que parece mostrar la monumentalidad de la trama del PP-Madrid Esperanza Aguirre se fue a protestar porque en la calle Santa Engracia se está haciendo un carril bici y ampliando la acera. Del saqueo del que fue lideresa no tenía muchas ganas de hablar, como si tampoco fuera para tanto.

Después se fue a La Sexta (cuando Esperanza Aguirre dice «La Secta» lo hace con cariño, no como esos acosadores bolivarianos) y allí dijo su chorrada, pero que tiene su qué. «Soy la principal víctima de la corrupción«, dijo. Los pacientes de cardiología a los que se les cae el techo encima, los jueces a los que les pasa lo mismo, los padres que sólo tienen cerca de casa colegios concertados ultras porque los corruptos del PP recibían un millón de euros por cada concesión… no, la principal víctima es Esperanza Aguirre.

¿Por qué? Eso es lo que tiene su gracia: «He tenido corruptos a mi alrededor que me han engañado durante bastante tiempo«, explicó. Se considera «la principal víctima» porque estaba rodeada de ladrones, más rodeada de ladrones que nadie, si no sería víctima, pero no la principal. Y no es mala confesión: es su forma de reconocer que la corrupción en el PP de Madrid es estructural, que ella era tan imbécil de no sospechar nada del tamayazo, de Cajamadrid, de los negocios ruinosos de Telemadrid, del campo de conejos en que quedó el carísimo Campus de la Justicia… ni de las fabulosas campañas electorales de su partido, tan superiores a las de los tacaños de los otros partidos que no se debían de dar cuenta de que gastando ese pastizal en campaña electoral se termina obteniendo más votos.

Ella era imbécil y no se enteraba. Es su versión y puede que le funcione porque a los suyos eso le funciona en los tribunales. Pero lo que ha reconocido, por fin y con su peculiar retórica victimista, es que bajo su ceguera no había un partido sino una banda corrupta, que no son casos aislados sino toda la estructura del PP en Madrid. Por algo se empieza.