Está muy bien que el PP proponga a Vox recursos para los hombres a los que matan mujeres. Creo que lo próximo debe ser una partida presupuestaria para la lucha contra la violencia de las personas zurdas contra los pelirrojos. ¿O es que acaso los pelirrojos son inferiores? ¿Merece ser discriminado un pelirrojo al que asesina una persona zurda?

La retórica infame que están usando para atacar la lucha contra la violencia machista equiparándola con situaciones que felizmente no suponen ningún problema socialmente relevante en nuestro país llevaría a ese tipo de gilipolleces si estuvieran movidas por algún criterio racional en vez de por el más odioso machismo, que es lo que en realidad está poniendo sobre la mesa Vox y con lo que ya ha empezado a pastelear el PP.

La excusa de los cómplices de la violencia machista es que toda violencia es igual y que como tal debe ser tratada y si no, estamos discriminando a personas.

Bien. ¿Pues qué hacemos entonces con los delitos de terrorismo? Los delitos de terrorismo son básicamente delitos comunes que tienen como finalidad acabar con el orden constitucional, institucional, social o económico. Es decir, si uno mata a otra persona o si uno atropella a decenas de personas conduciendo una furgoneta, la pena es diferente en función de la finalidad del acto, aunque el daño sea el mismo.

Nadie cuestiona la legitimidad de la diferenciación de esos delitos terroristas aunque los hechos y el daño causado sea el mismo. Tampoco cuestiona nadie que haya ayudas concretas a las víctimas del terrorismo que no tienen las víctimas de los mismos delitos si no hay componente terrorista. Ni que haya ayudas a las asociaciones de víctimas del terrorismo e incluso fundaciones ligadas a lo público. Por supuesto nadie (excepto Esperanza Aguirre cuando negaba ayudas a la Asociación 11M) cuestiona la ideología de las asociaciones de víctimas del terrorismo para condicionar las ayudas que reciben.

Si alguien hiciera eso, si alguien cuestionara el tratamiento diferenciado de la violencia terrorista y la protección específica de sus víctimas se le acusaría inmediatamente y de forma unánime de complicidad con el terrorismo. Porque el terrorismo supone un problema concreto, diferenciado, merece ser combatido específicamente y toda medida preventiva para evitar que nunca más haya nuevos crímenes terroristas es defendida. Hay gente a la que matan sin que sea terrorismo, pero a nadie se le ocurre que estén discriminadas respecto a las víctimas del terrorismo. ¿A que no?

Estoy seguro de que Vox y el Partido Popular comprenden eso: hay violencias que merecen un trato diferenciado, el terrorismo merece un trato diferenciado, no sólo penal sino sobre todo institucional, social y asistencial.

Saben perfectamente que equiparar violencias que suponen un problema social a otras situaciones que son en concreto muy duras pero afortunadamente no hay un patrón repetido que constituya un problema social es ningunear las primeras. Y, además, es debilitar la lucha contra ese problema criminal y por tanto supone una complicidad con el mismo.

Vox y PP (¿y Ciudadanos?) saben perfectamente que lo que están diciendo es que las 975 mujeres que han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas en los últimos 15 años más todas las que han sido asesinadas por ser mujeres y no entran en las estadísticas oficiales (Laura Luelmo, por ejemplo) no merecen más atención que los pelirrojos que son asesinados por personas zurdas.

Y eso es, simplemente, adornar retóricamente la complicidad con cada crimen machista.