Que los dirigentes de Ciudadanos en Madrid van a intentar gobernar con el PP y Vox la legislatura que viene era una obviedad para cualquiera. Mientras en Andalucía gobernaban con un PSOE mucho más difícil, en Madrid Ciudadanos ha sostenido en el gobierno al PP de la Púnica, Lezo y los másters falsos, ha dado la investidura a Cifuentes y a Ángel Garrido, se ha opuesto a dos mociones de censura… Si Begoña Villacís hubiera tenido un escaño más en 2015 Esperanza Aguirre habría sido la alcaldesa de Madrid durante esta legislatura.

Si se han escorado hacia un PP tan corrupto e ineficaz, si han sostenido un gobierno decadente y colapsado… era evidente que no iban a tener ningún camino alternativo al andaluz tras las elecciones del 26 de Mayo en Madrid. Lo que hizo ayer Ciudadanos es confirmar una obviedad para intentar frenar la fuga de votos que están sufriendo. Ciudadanos está cayendo a plomo en las encuestas y eso hace cada vez más difícil que puedan impedir gobiernos decentes, plurales y progresistas.

Era una obviedad y lo sabíamos todos, aunque hubiera quien intentara engañar por rascar un puñado de votos. Es el caso de Isabel Díaz Ayuso, la fanática candidata del PP a la que Cs quiere hacer presidenta, que ayer respondía a la evidencia insistiendo en que Ciudadanos tiene alma socialista (¡!): Que no te engañen, nos avisaba mientras negaba que obviamente, si puede, Ignacio Aguado la hará presidenta.

Con todo, tendría un punto racional para el PP intentar que siguiera siendo creíble que Ciudadanos no es un partido anexionado al bloque de la corrupción y el odio. Tiene que haber miles de votantes que pensaran en su momento que Ciudadanos traía a la política moderación y regeneración: es decir, lo contrario que un gobierno del PP de Madrid y Vox. Para el bloque de la corrupción y el odio es muy importante que esos votantes siguieran engañados y den a Ciudadanos los escaños que hoy les falta para seguir en el gobierno cuatro años más.

Por eso mismo la claridad de Ignacio Aguado confirmando lo que todos sabíamos tiene que ser una llamada a ampliar el espacio electoral que permita un gobierno decente, eficaz y más justo para los madrileños: además de mentira, sería un disparate que desde la miopía política intentara nadie convencer a los madrileños de que votando a Ciudadanos se hace otra cosa que apuntalar la corrupción, el fanatismo, la ineficacia y la injusticia de PP y Vox.

Además, los argumentos que da Ciudadanos para entregarse a PP y Vox en Madrid no pueden ser más increíbles para sus propios votantes. No parece que los independentistas vayan a sacar muchos concejales y diputados autonómicos en Madrid: la única independencia que nos jugamos es la de nuestro sistema sanitario (cuya privatización ha vuelto a defender Ayuso), del educativo, del Metro o del humo que Cs y PP quieren que recorra Madrid. Tampoco parece muy creíble que Íñigo Errejón y Ángel Gabilondo, que Manuela Carmena y Pepu Hernández sean peligrosos extremistas frente a la moderación de Ortega Smith, Isabel Díaz Ayuso o el propio Ignacio Aguado.

No, nadie se cree que la deriva derechista de Cs en Madrid tenga que ver con la búsqueda de la moderación, la regeneración y el constitucionalismo.

Ciudadanos Madrid ha confirmado lo obvio: los votos que reciban serán usados para que siga gobernando un PP más aguirrista y fanático que nunca de la mano de los jetas de Vox, cuyo origen está, no lo olvidemos, en los chiringuitos ruinosos que le puso Esperanza Aguirre a Santiago Abascal. No queda ya margen para la duda: las encuestas dejan claro que son posibles gobiernos decentes en la Comunidad, en el Ayuntamiento… pero eso pasa porque nadie se quede en casa el 26 de mayo… ni nadie se crea las mentiras de Ayuso: todo voto engañado que recoja Ciudadanos, será usado para entregar Madrid a la corrupción y el fanatismo.