Cuando un equipo pequeño visita el Bernabéu y mantiene la pelota durante un tiempo o incluso llega al área del Madrid, la afición de ese equipo canta “míralos, míralos: cómo se acojonan”. Es un cántico que no suele ir acompañado de ocasiones de gol ni, desde luego, de goles: cuando un equipo pequeño pone en verdadero peligro al Madrid lo que suele cantar su afición es “Sí, se puede”. Presumir de estar acojonando al Madrid es un consuelo temporal de quien sabe que lo más probable es que se vaya goleado a casa.

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