Recordaréis cuando el Parlamento Vasco iba aprobando pasos del plan Ibarretxe con votos del tripartito, de Aralar y de una parte de la izquierda abertzale ilegalizada, o alguna investidura de Ibarretxe en la que esa misma izquierda abertzale dividió su voto para facilitar la elección de lehendakari. Recordaréis que se acusó a Ibarretxe de haber aceptado los votos de Batasuna, haciendo responsable al receptor de los votos de la titularidad de los mismos.

Cuando en la noche electoral Patxi López anunció que “se ha acabado el tiempo de los frentes” entendí en mi ingenuidad que lo que Patxi López proponía era un gobierno PSE-PNV. Muy pronto vimos que no. Lo que parece proponer es un gobierno monocolor del PSE con el apoyo electoral del PSE, del PP y de UPyD. Es decir un bloque parlamentario de los partidos constitucionalistas (entendiendo por Constitución sólo la Unidad de España) que apoye a un gobierno de un único partido: el segundo más votado con un 30% de votos válidos (menos, si incluimos a los ilegalizados) y un tercio del parlamento.

Vosotros y yo sabemos que si Ibarretxe montara un gobierno monocolor con el apoyo de todos los partidos nacionalistas y sólo los partidos nacionalistas, éste sería una prueba de sectarismo y frentismo, por mucho que fuera el partido más votado y los autodeterministas siguieran siendo mayoritarios en las urnas, como es el caso. Pero Patxi tiene un blog, usa twitter, facebook y tuenti y se cuelga unos vídeo-versos para agradecer su buen resultado: Patxi da buen rollo, como Obama, así que, si hace lo mismo que nos parecería horrible en otros, en Patxi lo vemos bien, porque Patxi es distinto, Patxi mola.

En el caso que manejamos, tendremos un gobierno de un solo partido cuyo grupo consta de 25 diputados frente a 50 de una supuesta oposición. ¿Piensa gobernar Patxi López sin aprobar un sólo presupuesto en cuatro años? El nombramiento de Patxi López se disfrazaría de lo que se quisiere, pero uno no se creerá que sea nombrado sin un pacto con otros partidos: que sea público o secreto es otro cantar. Pero ese pacto no va a ser un frente, porque ya lo ha dicho Patxi y hay que creerle, porque es de los buenos. Es cierto que si Ibarretxe hiciese lo mismo, lo pondríamos a caer de un burro, pero es que Josu Jon es de los malos. Pero sin frentismos.