Blog de Hugo Martínez Abarca

«Me quedo», artículo publicado en CuartoPoder

El 16 de septiembre de 1994 me afilié a Izquierda Unida. Era un regalo de cumpleaños que me hice a mí mismo el día que cumplí la mayoría de edad: me fui a la sede de IU en Madrid, que estaba en Tirso de Molina. Me afiliaba a la Izquierda Unida de mediados de los 90, que era la que conocía, la representada por Julio Anguita pero que iba mucho más allá del propio Anguita. Era una Izquierda Unida que se definía en una metáfora que expresaba la confrontación con la política de orden que representaba el bipartidismo: el discurso de las dos orillas. Suponía la asunción de que el eje de confrontación política no estaba entre quienes se proclamaran de izquierdas y de centro (en aquel momento el PP de Aznar estaba haciendo su viaje al centro, qué cosas) sino entre quienes estaban al servicio de los poderes (desde Maastricht a la corona, pasando por los poderes financieros y mediáticos) y quienes luchaban por la democracia, los derechos humanos y en consecuencia por la emancipación popular.

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2 comentarios

  1. Iñaki

    Hola Hugo,
    comparto los motivos de la decisión, y no me meto en si la decisión es correcta o no, es un tema personal que respeto.
    Ojalá en su día (X Asamblea), Europeas… se hubiese planteado batalla, tal y como siempre defendí, y todos hubieseis puesto las cartas sobre la mesa y hubieseis actuado en consecuencia hasta el final. Seguramente así nos podríamos haber ahorrado decisiones como esta que a muchos nos entristecen.
    Salud y suerte!

  2. Mendigo

    Buenas, Hugo.

    Siempre te he tenido por una persona de gran valía. Aunque políticamente coincidentes en lo básico, siempre me molestó de ti la supeditación que había (o a mí me lo parecía) en tu discurso a los intereses del partido, anteponiéndolos a los intereses de lo que llamamos «la izquierda».

    Según fuiste adquiriendo responsabilidades en el partido, tu tono se fue haciendo más previsible e institucional (y tu blog perdió muchos puntos de interés, me temo). Por otra parte, es entendible, supongo que incluso yo, también hubiera actuado con un mínimo de responsabilidad.

    A diferencia de todo lo que leo sobre ti, yo no voy a enjuiciar el paso que has dado hoy. No soy quien, pues es una decisión personal. Pero, además, me faltan elementos de juicio que a ti te sobran. Espero que sea para bien, para bien de todos.

    Sólo quería decirte que cuando te he visto en la foto, junto a Tania, me he hecho a la idea lo duro que ha debido ser para ti, un hombre de partido (demasiado, para mi gusto), dar ese paso.

    En lo personal, mucho ánimo. En lo político, mucha suerte.

    P.S: Deberías guardarte una fotografía de Ángel Pérez en la cartera. El día que la veas y te reconozcas en ella, hazle un último favor a tu dignidad y apártate de la política.

    😉