Blog de Hugo Martínez Abarca

Categoría: Izquierda Unida (Página 1 de 5)

20-D: País y partido.

Hace tres semanas, tras un pleno en la Asamblea de Madrid una diputada, un diputado y yo (todos del grupo de Podemos) nos quedamos tomando una cerveza. O alguna más, vaya, no entremos en detalles. Debatíamos sobre la situación política, el momento de Podemos y el horizonte electoral. Entonces, hace tres semanas, insisto, el otro diputado planteaba como un horizonte inalcanzable que supondría un resultado excelente los 50 diputados para la suma de Podemos más la candidatura gallega, catalana y valenciana. No muchas semanas antes no habría faltado quien asumiera como reto alcanzar los 35 diputados que permiten, por ejemplo, una moción de censura. En ambos casos como cuarta fuerza política. Cuando escribo esto (el viernes 18) el reto parece ser segundos en un escenario en el que el PP sólo podría gobernar si el PSOE lo decide. Es imposible saber qué habrá pasado cuando termine el escrutinio (un rato después de que se publique este apunte) pero estoy seguro de que el resultado va a ser muy bueno en términos objetivos y también si se comparan con las expectativas de los últimos meses en los que, como tantas veces, mataron a Podemos. También estoy seguro de que aunque Podemos sacara 176 escaños no faltará quien diga que es un fracaso: se pasará con los días.

No sabemos qué va a pasar, pero siguiendo al maestro de intelectuales don Hermann Terscht voy a hacer una pequeña valoración de lo que llevo pensando unos días pero no era hora de publicar hasta ahora.

País: El 78 ha muerto pero probablemente falten unas semanas para saber qué muerte elige o le conseguimos. El bipartidismo (imperfecto) era un cimiento estructural del modelo político del 78. Es un poco zafio decir que lo que emerge es otro bipartidismo o un bipartidismo a cuatro. El bipartidismo es un modelo en el que hay más de un partido político pero que comparten las propuestas esenciales. Ponía el 6 de Diciembre Mónica Oltra un buen ejemplo, la diferencia entre elegir y decidir: «A mi hija le decía ´¿Qué quieres cenar, merluza o salmón?´y ella se sentía libre, que era ella quien decidía qué cenaba. Hasta que creció un poco y no dejó tomarse el pelo: ´quiero espaguetis´». Es evidente que lo que emerge no es una forma de bipartidismo más compleja sino que Podemos supone una ruptura con la política del pasado. Esa es la razón por la que hace dos meses se intentaba la unidad de las fuerzas rupturistas. Si alguien que está leyendo esto piensa (como se ha dicho) que Podemos es lo mismo que PP, PSOE y Ciudadanos, le aconsejo que no pierda el tiempo leyendo el resto de este apunte, no le va a gustar.

Es probable que haya un escenario de incertidumbre que apenas permita una opción de gobierno continuista que no pase por la unidad de PP y PSOE. Y eso ya no es continuista porque rompe la ficción y lleva a la muerte al PSOE (a una muerte más acelerada de la que lleva cosechando desde las europeas de 2014). También es fácil que el rey tenga que hacer política a la luz de los focos, que decidir quién es el candidato a investir no sea una decisión automática y eso permita ver que el Jefe del Estado es un actor político (que siempre lo ha sido pero casi nunca se ve con tanta claridad) y que un actor político no puede no tener legitimidad democrática. Con estos u otros extremos, la ruptura del marco político del 78 es innegable; la constitución formal y la material adquieren una distancia insalvable. Qué país se construye desde esa complejidad es la siguiente pelea y tocará organizarla desde las instituciones, desde la calle y desde el partido.

Es muy difícil que consigan impedir gran inestabilidad política sin abrir a fondo el melón constitucional. Tampoco será fácil que la UE se mantenga como hasta ahora. La respuesta democrática no la tiene ya sólo en países pequeños como Portugal y Grecia: en España está aquí y si esta vez no ha sido para gobernar… den tiempo, como los dos años que tuvo Syriza tras no gobernar en 2012. En Europa saben que un gobierno así en España no podría ser doblegado con la facilidad que tuvieron en Grecia por una razón: el PIB español y su estructura socio-económica es otra.

Partido: Mayo de 2014 abrió un ciclo histórico que hoy se cierra para abrir otro. Podemos nació de la lucidez y el coraje. Lo que ha hecho en los casi dos años desde su presentación en el Teatro del Barrio es impresionante. Al convocarse las elecciones de hoy Podemos lanzó una consigna absolutamente real: «ha llegado el momento para el que nacimos». Podemos ha diseñado su táctica y su organización para llegar a estas elecciones en las mejores condiciones posibles de producir un cambio popular y democrático en el país. Ha cometido errores, algunos dolorosos, pero es difícil que el resultado de las elecciones refuten que el recorrido merece una muy buena nota y sacarse el sombrero ante el «núcleo irradiador». Pero haber diseñado la organización para llegar a hoy obliga a rediseñarla a partir de hoy. Eso vale para cualquier resultado electoral: tanto con un resultado tímido como en la hipótesis de formar gobierno, posibilidad real a la luz de las encuestas andorranas finales, hace falta un gran partido de apoyo junto con mucha gente en la calle y organizada para que haya raíces sólidas que permitan que enfrente no haya más que el viejo régimen. Quienes vivimos en Madrid sabemos un poco al respecto.

Los grandes partidos u organizaciones (formales o no) rupturistas que no son Podemos, fundamentalmente Izquierda Unida, Equo y partidos y tejido catalanes, gallegos, Compromís… probablemente también llegan a un momento que no puede ser superado sin repensarse a fondo. No voy a entrar en profundidad a valorarlo públicamente (por razones personales y de lealtad, sea o no entendida, con mi propia trayectoria vital).

En estas circunstancias creo que tenemos un reto enorme. 2016 debe ser el año de la construcción de partido, del gran partido del rupturismo, del que nazca un nuevo partido, nuevo aunque se llame Podemos. Es lo de menos: eso es una cuestión utilitaria e instrumental. Si Podemos sale tan reforzado de las elecciones como preveo, creo que ese debe ser el nombre y ponernos a trabajar en cambiar el país, no en marear a la gente. En serio: me da igual, a día de hoy yo formo parte de un partido «Convocatoria por Madrid» que ni pelea por poner su nombre a nada ni tiene voluntad de existir en el medio plazo, queremos ser un instrumento para organizar y facilitar el cambio y creo que ese debería ser el objetivo de todos aunque suponga dar pasos desgarradores (nosotros los hemos dado, varios, qué duda cabe). Estaría bien que por una vez sepamos que eso no es lo importante, ni para aferrarse a un nombre ni para oponerse como si fuera una cuestión de principios.

2016 debe ser el año de la construcción de ese partido que será nuevo aunque se llame Podemos. No puede alargarse porque es difícil que vayamos a una legislatura larga. Más allá de los deseos abstractos hay realidades concretas. Esta campaña electoral deja heridas. Ha habido insultos y mentiras, mucha brocha gorda y se ha instalado gran desconfianza. Uno tiene la mandíbula bastante sólida pero nadie puede pretender que todo el mundo la tenga. Un objetivo debe ser construir la unidad del rupturismo en ese nuevo partido y para ello quienes podamos debemos intentar ser puentes. Eso sí: el horizonte es cambiar el país, hace muchos años que gente muy protagonista sabe que el cambio sólo vendrá superando estructuras que bloquean la ruptura democrática y popular y sumando actores rupturistas, lo cual no significa sumar estructuras. Insisto: lo sabe desde hace tiempo gente muy protagonista y hoy es más obvio que nunca. Toca tender puentes pero también ser conscientes de que las dificultades no pueden detener el avance para cambiar el país.

A las elecciones de hoy se ha llegado con gran unidad. Muy pocos actores rupturistas relevantes no han estado juntos, fundamentalmente IU salvo en Galicia y Cataluña. Somos bastantes quienes sabemos que fue perfectamente posible conseguir una candidatura unitaria y qué pasó. Me alegro de que prácticamente no haya habido difusión de aquello, es una forma de hacer bien las cosas y de mantener vías sin destruir. No se trata de señalar culpables pero sí de aprender. La posibilidad de que en el proceso organizativo que seguro que se abrirá en 2016 nos encontremos todas y todos pasa por sacar del tablero las causas que imposibilitaron a última hora ese acuerdo: no ignorarlas sino aprender de ellas para enterrarlas. También pasa por la movilización autónoma de quienes sí lo intentaron hasta el final y después para servir de puente.

Hay puentes. Pese a todo: hay puentes. Lo que no hay es tiempo. Estamos haciendo Historia y la Historia no espera, la Historia es nuestra y la hacen los pueblos.

La estrategia por asalto, artículo en eldiario.es

Hace casi un mes asistí a un acto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid que venía a ser una puesta de largo de Ahora en Común. Iba más que nada como observador, a escuchar bastante y hablar un poco menos. Allí me encontré con muchos amigos y compañeros: desde algunos compañeros del grupo parlamentario de Podemos en la Asamblea de Madrid a gente con la que compartí organización política durante muchos años pasando, claro, por compañeros de Convocatoria por Madrid, mi actual organización. Todos ellos compañeros, fundamentalmente, porque son gente que lucha por aprovechar las grietas para cambiar el país y democratizarlo para que nuestro pueblo viva con más libertad y justicia. También, claro, había una inevitable cuota de oportunistas desplazados a los rincones. Y, lo peor de todo: algún periodista. Especialmente uno de ellos, de eldiario.es, que me preguntó a la salida qué pensaba sobre Ahora en Común, las posibilidades de confluencia de los distintos espacios de emancipación… Le contesté, con toda sinceridad, que era un mar de dudas, que por primera vez desde que empezó este histórico ciclo electoral tengo inmensas dudas sobre cuál debería ser el siguiente paso en las circunstancias dadas para conseguir el objetivo: aprovechar las próximas elecciones generales para traer el cambio al país. “¿Por qué no nos escribes un artículo sobre eso?”, “¿Sobre que no tengo ni idea?”, “Sí”. Suelo escribir con bastante rapidez, pero esa propuesta de artículo me lleva rondando la cabeza estas semanas porque la dificultad del momento me lleva incluso a no tener mucha idea sobre por qué no tengo ni idea. Intentémoslo.

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El pueblo, unido (artículo en Cuarto Poder)

Hay dos consecuencias inmediatas de las elecciones municipales y autonómicas. En primer lugar, que la crisis de régimen está claramente abierta. Nuestro país sabe, por su historia, lo que significa en términos de régimen el cambio en las grandes ciudades y precisamente en éstas es donde el cambio sobrepasa con mucho las previsiones más optimistas. En segundo lugar, que la fórmula que mejor articula el cambio (y de paso es más lesiva para los partidos del régimen) es la unidad popular entendida como suma de actores rupturistas no contaminados por el compadreo con los protagonistas del saqueo.

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Lecciones andaluzas

Casi todas las personas que aspiramos al cambio contemplamos 2015 como la final de un gran campeonato. 2015 puede ser el año del cambio si todo sale bien. Pero 2015 también puede ser el año de la consolidación del régimen del 78. Si las fuerzas políticas que sostienen este ciclo reconvierten su agonía en una mera gripe tendrán vida para veinte o treinta años. Las finales se ganan o se pierden. Cabe incluso empatarlas y obtener una prórroga o como antiguamente un partido de desempate a cuyo final, de nuevo, o se ha ganado o se ha perdido. Eso es lo que ocurrió en Grecia hace un par de años: un empate en forma de inestabilidad institucional que trajo el cambio al poco tiempo. Esas son las tres posibles metas de 2015: que ganemos e iniciemos el cambio, que perdamos y se consolide el saqueo o que empatemos y se prorrogue la pelea por un breve tiempo más.

Andalucía nos da alguna pista de las dificultades que va a haber para ganar e incluso para empatar. Probablemente una de las razones por las que Podemos está en condiciones de protagonizar el cambio es que en la noche de las europeas lejos de felicitarse dijeron que seguía gobernando el PP y que por tanto no había razones para estar entusiasta. Lo mismo cabe decir de las elecciones andaluzas. El PSOE ha sido castigado electoralmente (pierde muchos votos) pero con poco más de un tercio de los votos está cerca de la mayoría absoluta. No cabe lloriquear la ley electoral sino tomar nota de que es una de las dificultades y afrontarla porque en las generales se multiplica esa trampa.

Si lo que queremos es ganar la final el resultado andaluz no es positivo. Podemos está operando algo parecido a un milagro político: en un año le estamos pidiendo que dispute a los partidos del régimen y a todo su aparato institucional, mediático y financiero el poder. Pero la oportunidad es ésta, posiblemente no haya otra, así que tenemos que poner toda la audacia e inteligencia y correr los riesgos necesarios para que el cambio se produzca.

En un año Podemos ha pasado a sufrir los ataques del poder y los muchos más que vendrán. El cambio apenas goza de una importante estructura de comunicación que han ido tejiendo los promotores de Podemos pero sobre todo la que ha tejido la sociedad civil al margen de los grandes poderes mediáticos. También demostró Podemos en la manifestación de enero tener un músculo social importantísimo. Le falta, claro está, una organización a la altura del reto (estoy convencido de que esa será su tarea en 2016). Pero también le faltan miles de cuadros militantes que no están en Podemos y posiblemente no lo vayan a estar a corto plazo: esos militantes y activistas que junto a los de Podemos forman lo que Manolo Monereo llama «el Partido Orgánico de la Revolución Democrática».

Muchos de esos cuadros están encontrándose en los «Ganemos». En Madrid capital, por ejemplo, es especialmente claro que todos los actores rupturistas se están encontrando en un proyecto municipalista de un calado hondísimo: ahí va a estar una de las gravísimas chinas en el zapato del inmovilismo.

Las andaluzas dejan también una grave señal para el cambio. Es una pésima noticia la situación en que queda Izquierda Unida. El resultado en número de voto (casi el 7%) es menos crítico de lo que hace ver el número de escaños. Pero es Andalucía, la federación más fuerte de IU, que ha contado con el motor de un magnífico candidato, Maíllo, de todo el empuje de Alberto Garzón e incluso de la vuelta a los mítines de Anguita. El formidable tejido organizativo de IU en Andalucía hace temer lo que significa este resultado en el resto de España. Y eso, más allá de lo que a cada uno nos afecte emocionalmente por nuestra biografía, es un drama porque supone desperdiciar una monumental energía para el cambio.

Izquierda Unida tiene un drama que está pagando duramente. Estamos en un momento de crisis de régimen (que IU supo ver y teorizar) pero esa crisis de régimen la atraviesa (y es la única fuerza política a la que atraviesa) porque cuenta aún con algunas direcciones que forman parte de esa cultura política (y en algunos lugares incluso de las tramas que la sustentan): mientras todaa los demás organizaciones están unitariamente a uno u otro lado, la batalla entre el cambio y el inmovilismo también se disputa en IU para desgracia de todos. Es la única organización en cuyo seno están ese Partido Orgánico de la Revolución Democrática y gente con poder que lo combate. Y cuando esa es la batalla real, es difícil que se salde con compomendas ni mirando hacia otro lado.

Será muy difícil que haya cambio si no somos capaces de reconfigurar el mapa político del cambio: no sobrará ni un actor de cambio. Si algo demuestran las andaluzas es que urge la valentía y la inteligencia e incluso el sacrificio para hacer de ese abstracto Partido Orgánico de la Revolución Democrática una realidad concreta. Si no lo conseguimos para el desarrollo de la final, ojalá sea posible conseguirlo para una prórroga que habremos de alcanzar.

La unidad popular no es sólo un bonito deseo romántico. Es una urgencia si lo que queremos es ganar para cambiar el país.

Tania Sánchez: resistir es un deber ético (artículo en ElDiario.es)

Madrid no es un juego. Es la comunidad de Cajamadrid-Bankia, del intento de Eurovegas, de los rescates a clubs de fútbol y constructores aprobando canalladas urbanísticas, del Madrid olímpico con logo perfilado por Urdangarín, de la privatización del agua, de la sanidad, del saqueo de Telemadrid, del espionaje y quema de coches entre miembros del mismo partido y el de operaciones púnicas en la que caen presos protagonistas de diversos partidos… Es una comunidad que se resume con la desaparición de dos diputados cuando la ciudadanía votó un cambio tímido, encabezado por alguien tan poco radical como Simancas pero que había anunciado, por ejemplo, la sustitución de Blesa, el de los correos que tanto retrataron.

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El incendio

windsorMadrid, 2005. Arde la torre Windsor. Uno de las más notables de Madrid. De esas que los madrileños pensábamos que siempre estarían ahí. Junto a El Corte Inglés de Castellana. Fue en la madrugada del 12 al 13 de febrero, en unas semanas conmemoraremos 10 años.

Pocos días después se descubrió que en uno de los despachos del rascacielos, en el inicio del incendio, alguien había entrado a quemar unos papeles. Nadie sabe aún quién fue. Los papeles desaparecieron, vaya si lo hicieron. Junto con todo el rascacielos.

Supongo que, diez años después, quienes estuvieron en un despacho quemando unos pocos papeles que querían hacer desaparecer se dan por satisfechos: desaparecieron los papeles, nunca nadie les ha identificado y por tanto no pagarán la responsabilidad por el incendio ni por lo que probaban los papeles. Ni siquiera sabemos qué querían ocultar. Tampoco queda ni rastro del rascacielos. Hay otro en su lugar, ocupado por El Corte Inglés, por el poder. Pero lo importante, que aquellos papeles no trascendieran aunque para ello tuviera que arder todo el edificio, se consiguió. Objetivo cumplido.

En Izquierda Unida hay un incendio. La temperatura estaba alta desde hace mucho tiempo. Hará más de año y medio que algunos lo explicamos en un Consejo Político Federal: «Madrid no es un problema de Madrid, es un problema federal«. El incendio no era en un despacho del edificio sólo. Era un problema del edificio. Y se dejó calentar.

Como las chispas no prendían la pradera, en octubre el calentón de temperatura prendió con una explosión. La obscenidad de las tarjetas black recuperaba la más grave actuación que ha sucedido en el seno de IU desde su fundación: la complicidad del núcleo dominante de una federación, la madrileña, con los poderes financieros y políticos que han gobernado Madrid, especialmente en Cajamadrid. En aquel momento decenas, o cientos, de militantes y cuadros de IU-CM querían irse. Hubo quienes intentamos convencer de que había una batalla crucial, las primarias, que teníamos que dar, que IU éramos quienes combatíamos el capital financiero, no sus cómplices de años.

IU-CM sancionó el tema con unas conclusiones sobre un asunto colateral pero que hoy resultan muy reveladoras. Se expulsaba, es un decir, a un diputado por su participación en una querella que el PP ponía contra gente del PP que se quería cargar… y que presentó IU-CM. Es interesante esto de que otro partido firme las querellas que en realidad presenta el tuyo para cargarte a quien te molesta de tu partido. Da que pensar. La persona a quien se expulsaba, es un decir, es Antero Ruiz, que hoy sigue integrado a todos los efectos en el grupo autonómico de IU-CM, fue uno de los que ratificó a Gregorio Gordo el jueves.

Izquierda Unida tuvo una Presidencia Federal muy clara en la que se decidió que quienes hubieran sido coordinadores en los momentos de las decisiones cruciales sobre Cajamadrid y Bankia, así como quien hubiera dirigido Fundeste, tenían que cesar en sus cargos orgánicos e institucionales y que IU-CM tenía que dar los nombres de tales personas para ejecutar tales responsabilidades. Nunca dio IU-CM nombre alguno. Una segunda Presidencia Federal puso esos nombres: Ángel Pérez y Gregorio Gordo. Y pidió su cese con una alambicada redacción a la que pudieron aferrarse quienes se negaran a rendir responsabilidad política alguna.

Todo eso es la génesis de este incendio, nada más. A estas alturas da casi igual cómo se ha llegado hasta aquí. En aquel momento Izquierda Unida (federal) habría sofocado el incendio siendo firmes en la exigencia de ceses. Eso fue en octubre, noviembre. Se pudo haber evitado la situación de la federación más de un año antes. No faltaron avisos ni quien se molestara por ser avisado.

Estamos a mediados de enero de 2015. Ha pasado el tiempo. La mayoría de la militancia de IU-CM ha hablado muy claro. Además se ha producido una movilización de simpatizantes espectacular que llena de alegría a cualquiera que desee el bien de Izquierda Unida, a cualquiera que busque un cambio real en nuestro país. Un inmenso acto ha demostrado que estamos en marcha, que hay mimbres para llevar a Madrid la política de Izquierda Unida, la convergencia política y con ella ganar a quienes han saqueado la Comunidad de Madrid, los mismos que han saqueado el conjunto del país.

Y, mientras, se ha bloqueado la organización y se ha disparado contra todo lo que se mueva, especialmente contra la vencedora de las primarias y clara candidata a ser la próxima presidenta de la Comunidad de Madrid, Tania Sánchez. Hemos tenido que soportar que la catarata de ataques de la prensa más ultra contara con la sonrisa de algunas de las personas que más tendrían que callar por el saqueo de Bankia, por todo. Incluso nos hemos encontrado con una querella del Partido Popular de Madrid contra Tania Sánchez, una querella que bien podríamos llamar, junto con aquella querella pagada con una tarjeta black, «pack de querellas do ut des«.

El jueves pasado los grupos municipal y autonómico decidieron ratificar a Gregorio Gordo y Ángel Pérez. Aquí no ha pasado nada. Si una resolución de la Presidencia Federal dice que tienen que cesar los coordinadores en cuyos periodos se hayan tomado decisiones sobre Cajamadrid, la única forma de pensar que los seis diputados y los tres concejales no rompen con su organización es pensar que nunca se tomó en IU-CM una decisión relevante sobre Cajamadrid. Una forma de tomarnos por gilipollas a todos, pero ya da igual.

Todo va tarde.

Creo sinceramente que, en un momento tan crítico de la Historia política de nuestro país, Izquierda Unida puede elegir entre tener su tumba o tener una pista de despegue en Madrid. Lo que no puede pensar nadie es que se puede alcanzar una calma chicha. Es evidente que hay gente trabajando contra el cambio. Izquierda Unida es una fuerza de cambio. Por tanto, sólo le cabe una alternativa a Izquierda Unida: ser en Madrid una fuerza de cambio. Esa es la obligación histórica inmediata de quienes merezcan el nombre de dirigentes de Izquierda Unida.

Hace unos meses cabía solucionar un conflicto político con unas pocas dimisiones, con unas primarias, con unos discretos pasos atrás. El 11 de octubre titulaba un apunte cuya prudencia nadie podrá negar: «Una nueva IU-CM por patriotismo de organización«. Hace de esto más de un trimestre. No sucedió entonces, se dejó que crecieran las llamas tranquilizando a los dirigentes más responsables de Izquierda Unida con esas dos resoluciones de la Presidencia que nunca se hicieron cumplir y que incluso el propio responsable de organización desacató al votar en el grupo autonómico la continuidad de Gregorio Gordo.

Parece que se va a convocar esta semana otra Presidencia Federal que intentará apagar el incendio, esta vez sí, que hay en IU-CM. Los incendios no se apagan mirando para otro lado sino que crecen y por tanto el vaso de agua que acaso hubiera sido útil en otro momento ahora sería irrisorio. Que Gregorio Gordo y Ángel Pérez no pueden ser nada en nombre de IU es una obviedad. Que Miguel Reneses firmó su cese como responsable de organización federal al votar la ratificación de Gregorio Gordo no hace falta ni discutirlo.

Los dirigentes de Izquierda Unida deben ejercer ya de dirigentes de Izquierda Unida y apagar el incendio que hay en un despacho. Y ya no vale con esas dimisiones obvias. Las llamas han crecido y lo que habría sofocado en octubre, noviembre, incluso diciembre… queda obsoleto tras la burla a IU del jueves en los grupos institucionales. Toca resolver el incendio y que las llamas de unos irresponsables no se lleven por delante todo el edificio para dejar el solar al poder. Toca optar. No aparece en el horizonte otra opción que intervenir con contundencia IU-CM para que responda a los principios de Izquierda Unida y a la mayoría real de la militancia de IU-CM, para que no sea una organización de quienes abrazan a imputados por el mayor saqueo de nuestros tiempos, para que sea la organización de la gente honesta que quiere cambiar Madrid y que contribuirá con ello al cambio en el país. Si no el incendio seguirá creciendo, será agua desperdiciada. Toca ejercer de dirigentes y apagar un fuego que durante demasiado tiempo se dejó crecer esperando un ataque de responsabilidad de los pirómanos.

En todo caso que nadie tenga la osadía de echar el incendio en cara a quien lleva tiempo llamando a los bomberos.

Frente a los pirómanos ayer vimos a la militancia mayoritaria poniendo en marcha el cambio en Madrid, con cientos y cientos de activistas y militantes de la Izquierda Unida real ilusionados y resistentes a los ataques de la mafia que ha saqueado Madrid. Estamos en disposición de poner en marcha un pilar fundamental para el cambio en el país y para que Izquierda Unida sea una parte crucial del mismo. Las cartas son claras. A elegir.

Primarias IU-CM: Nada será igual

Cuando se lanzaron las candidaturas de las primarias de IU-CM no faltó quien lanzó la sospecha de que la capacidad comunicativa de Tania Sánchez en realidad era una suerte de conspiración de Berlusconi y Lara para acabar con la clase obrera internacional. No cabía pensar, por ejemplo, que hay quien se trabaja la comunicación en positivo y defendiendo las posiciones políticas de su organización (incluso cuando algunos de sus «compañeros» lo hacen muy difícil) y quien lo que hace es llamar a medios de extrema derecha para enmerdar contra «compañeros» de organización como se ve en el vídeo, en el que Marhuenda cuenta cómo Moral Santín le llamaba para contarle lo peligrosa y radical que es Tania Sánchez y esa gente de IU (los niños, para entendernos). Felizmente Moral Santín es pasado de IU y sólo tiene futuro en los banquillos, así que no cabe achacar la mierda inventada de esta semana a nadie que pague la cuota de afiliación de IU, pero lo que queda claro es que los medios de comunicación de la derecha que ha saqueado este país, los que han saqueado Madrid con todo tipo de instrumentos mafiosos (desde el espionaje y la quema de coches del enemigo interno, al puro latrocinio ya sea mediante Gurtel o la fundación del partido) quieren evitar a toda costa que gane las primarias de IU-CM ese sector que Moral Santín consideraba tan peligroso, con Tania Sánchez en la candidatura de la Comunidad de Madrid y Mauricio Valiente en el Ayuntamiento. Adiós a esa conspiración mediática (de la que ya no hablan salvo los despistados): los medios de la derecha más reaccionaria demuestran cada día su posición en las primarias de IU-CM.

IU-CM dio muestras de saber entender el momento político cuando decidió abrirse a la sociedad madrileña y pedir que quienes se sintieran simpatizantes de IU nos ayudaran a elegir mejor, que nos empujaran en la construcción de un instrumento político más eficaz. Muchos nos movilizamos intensamente para que eso fuera una forma maravillosa de extensión organizativa. Y funcionó. Unas 8.000 personas se inscribieron, pese a los errores en la web, los líos y todos los follones propios de una primera experiencia que en buena parte nos ha sobrepasado logísticamente. A quienes han dado este paso, a los simpatizantes, sólo cabe darles un abrazo emocionado por, pese a todo, acercarse a nosotros y venir este domingo 30 de noviembre a nuestras sedes a votar. A ayudar a que Madrid deje de estar en manos de caciques, ladrones y mafiosos. La introducción de la sospecha sobre los simpatizantes (sospecha nunca concretada, porque era un bulo patético) sólo muestra que hay quien cree que o bien IU-CM no puede tener tanta gente afín o bien la gente que sea afín a IU-CM no puede simpatizar con el núcleo que dirigió la organización durante los años del festival. Felizmente la cultura de la sospecha ha fracasado y lo que se percibe es una inmensa voluntad de participación frente a todo obstáculo: que cuanta más porquería se lance sobre ellos más firmeza habrá en la decisión de participar; no son pocos quienes nos dicen que se arrepienten de no haberse apuntado viendo lo que está pasando en los últimos días.

IU e IU-CM merecen un poco de cariño-. IU-CM no estaba en un momento dulce cuando lanzó las primarias, no olvidemos que IU-CM prometió a IU Federal que la semana que viene adoptaría las medidas solicitadas por la Presidencia Federal para responder políticamente a la catástrofe histórica que ha sido para el país el saqueo de Bankia. Desde la candidatura de Tania Sánchez y Mauricio Valiente (y de tantos compañeros en distintos municipios) se optó por una campaña de la que IU saliera fuerte, por no enmarañar con trayectorias que tienen que pasar al pasado y pacíficamente aceptar que eso se resolverá del 1 al 13 de diciembre sin más demora y con absoluta contundencia. Probablemente habría sido un instrumento útil y cargado de razones ciertas que facilitara un buen resultado en las primarias, pero a costa de dejar a IU-CM hecha unos zorros. Por eso estoy seguro de que no sólo los simpatizantes sino sobre todo la afiliación sabrán responder a la campaña sucia de un puñadito, muy pequeño pero muy señalado, que no duda en expandir mierda (esta vez inventada y puntualmente aclarada) por los medios que otrora recibían la información anti IU de Moral Santín pero que, ahora, sin duda, la reciben del PP y del PSOE, que temen que de las primarias de IU-CM salgan unos candidatos como Tania Sánchez y sus referentes municipales.

La respuesta de la gente está siendo contundente. La evidencia de que las acusaciones son mentira, de que sólo es guerra sucia indecente orquestada con los medios de la derecha corrupta que ha saqueado Madrid, está siendo el mejor termómetro para saber que ese tinglado corrupto teme que la victoria el domingo de Tania Sánchez y Mauricio Valiente sea un punto de inflexión que acelere la derrota definitiva de este Madrid que nos abochorna. El 30 de noviembre tanto la afiliación como los simpatizantes de IU-CM diremos alto y claro que no consentimos que los ladrones, los caciques y sus panfletos ultras intenten parar a quienes les vamos a echar para recuperar Madrid.

Sonreír es otra forma, maravillosa, de enseñar los dientes. Vamos a ganar el domingo, vamos a ganar en mayo. Vamos a ganar Madrid, vamos a ganarlo todo.

La hora de IU. La hora de IU-CM (artículo en CuartoPoder)

Ya está en todos los medios. No es un secreto que va de whatsapp enwhatsapp de militantes de IU. Ha dejado de ser un rumor que distintos periodistas intentan confirmar contigo porque no se lo creen del todo. Ya no es esa traducción de tuits más o menos crípticos que llaman a la guerra o a la paz para legos en “iulogía”. Ya está en todos los medios que la presidencia federal de Izquierda Unida decidió el lunes pedir el cese en sus cargos públicos y orgánicos de los coordinadores que hubo en IU-CM mientras José Antonio Moral Santín participaba activamente en el saqueo de Caja Madrid y también de los presidentes que haya habido de Fundeste, la fundación de IU-CM que también ha salido salpicada por créditos mal contabilizados. Ya está en todos los medios que IU-CM decidió ayer contestar que no piensa hacer caso a esa resolución. Incluso mientras escribo estas líneas espero la entrevista a Ángel Pérez, portavoz de IU en el Ayuntamiento de Madrid y señalado como ex coordinador de IU-CM y como presidente de Fundeste, que Pepa Bueno ha anunciado en la Cadena Ser para las 8.30h. Ya no tiene mucho sentido seguir aparentando normalidad en medio del terremoto, un terremoto que además no puede ser muy largo dado que IU dio a Madrid tres días de plazo, Madrid ha respondido (negativamente) en uno y hay Consejo Político Federal el domingo.

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Ganar ¿para qué?, artículo de CuartoPoder.es

En los últimos meses un eje de discusión de la comunicación política de las fuerzas rupturistas ha sido “generar mayorías sociales”. Tenemos la oportunidad de generar una mayoría social que apueste por el cambio y ante esa responsabilidad histórica cabe reorientar la forma de hablar, los énfasis, los instrumentos y los significantes como medios para conseguir transformar el país. No se trataría de sacrificar contenidos sino de tomar conciencia de que la forma en que se han escenificado los conflictos políticos en los últimos 40 años sirve para el continuismo bipartidista, no para la ruptura democrática que ahora es posible y urgente. Por eso uno no tendría mayor dificultad en sacrificar la retórica izquierda-derecha, por ejemplo, siempre y cuando ello sirva para reforzar a los oprimidos, los de abajo, es decir, para reforzar la dialéctica izquierda-derecha aunque la llamemos de otra forma.

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Falta azúcar

Casi todos los problemas de la vida se pueden afrontar con alguna letra de Siniestro Total o algún chiste de Eugenio: ésta es una de las pocas verdades metafísicas universales. Uno de los chistes de Eugenio que nos ayudan a ser mejores en la vida cuenta la historia de un niño que tardaba demasiado en empezar a hablar. A los dos años aún no decía ni palabra. Pero los pediatras, psicólogos, foniatras y cuantos especialistas lo examinaban no hallaban anomalía alguna. El niño tenía que estar diciendo cosas y no las decía. A los cinco años el niño seguía sin decir nada sin explicación médica. Tampoco hablaba a los diez, ni a los quince… y sus padres estaban desesperados. Hasta que una mañana, cuando el caballero tenía 24 años estaba desayunando toda la familia y el hijo, por fin, dijo: «Papá, falta azúcar«. Los padres se estremecieron. «Pero, hijo, cómo es que no has dicho nada hasta ahora«. «Porque hasta ahora todo estaba bien«, explicó el hijo.

Estos días en Izquierda Unida- Comunidad de Madrid hemos abierto un proceso de primarias abiertas a simpatizantes. Cualquiera que viva en la Comunidad de Madrid (sea español o no e independientemente de su situación administrativa) puede participar en ellas. Basta con inscribirse en este formulario web o ponerse en contacto con algún conocido de IU-CM, que sabrá cómo tramitarlo.

Hay muchas razones por las que sería una excelente noticia una participación masiva en el proceso. Las de mayo de 2015 son unas elecciones cruciales para desalojar a los saqueadores, los corruptos y los caciques. Además tenemos delante el reto de la convergencia y los candidatos que elijamos tienen que estar convencidos de esa apuesta política que claramente ha hecho suya IU-CM. Nos toca acertar y se acierta mejor entre muchos que entre pocos.

Pero también hay una razón muy importante y que curiosamente está jugando un papel contradictorio. Uno está gratamente sorprendido por la buena predisposición de mucha gente para apuntarse como simpatizante al proceso. Pero sí hay un freno para mucha gente que querría cambiar Madrid, que sabe que las gentes de IU hemos peleado por otro Madrid y tenemos capacidad y organización para reforzar el bloque del cambio: el freno es que falta azúcar. Que IU-CM ha fallado a veces. Singularmente en Cajamadrid, donde en nuestro nombre se participó del saqueo y pese a que esa infamia tuvo una inmensa y contundente contestación interna, también hubo quien la sostuvo hasta que fue imposible evitarlo y que incluso hoy no apoya posiciones de decencia como la de la última resolución del PCE y también quien hoy saca comunicados que responden a esa vieja y desastrosa inercia.

Precisamente esa, lejos de ser una razón para callarse, es una razón principal para hablar: falta azúcar y hay que decirlo. Si no lo decimos muchos miles no habrá azúcar y es necesario que la haya: porque aunque sea posible desayunar sin café o con el café amargo, no es lo mismo y, sobre todo, no hay ninguna razón para que nos conformemos sin azúcar.

Queremos cambiar Madrid. Vamos a lograrlo. Y sólos no podemos, pero con amigos sí. Si crees que falta azúcar, apúntate en las primarias y ayúdanos a echar azúcar el día 30 de noviembre para que en mayo tengamos un desayuno excelente con el que acabar con el Madrid del saqueo.

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