Blog de Hugo Martínez Abarca

“¿Cinco millones? Quia, no pué ser, hombre”

Hoy se publicarán los datos de la EPA. Según quienes ya los conocen la incertidumbre está en que no sabemos si van a ser desastrosos o desastrosos y feos. El equivalente a cinco millones de personas habrán contestado a los encuestadores que sí, que en el último mes han estado buscando trabajo pero no han encontrado nada. Una de cada cinco personas que querría trabajar no lo consigue. Eso excluyendo, por ejemplo, a los estudiantes que necesiten trabajar para estudiar y no encuentren empleo: si estudian, no cuentan para la EPA y habiendo un 40% de paro juvenil no es probable que sean pocos los parados ocultos por esa condición. Antes de conocer el número concreto de parados que estima la encuesta, ya se ha escuchado la explicación de los tertulianos más complacientes: si hubiera cinco millones de parados habría una revuelta social; no la hay, así que la encuesta debe de ser errónea, sin duda porque en España hay mucha economía sumergida y supuestos parados que en realidad trabajan.

Uno de los aciertos del gobierno de Zapatero fue dejar de duplicar las cifras del paro. Hasta 2004 todos los gobiernos presentaban dos datos que generaban desconcierto al no saber cuál era el bueno. Se publicaba la encuesta de población activa, por un lado y se daban los datos de personas que se habían apuntado como paradas en las oficinas de empleo por otro. Este último dato sí ocultaba claramente la economía sumergida: si alguien cobra paro mientras trabaja sin contrato ni alta en la Seguridad Social aparece como apuntado en el paro; a cambio no aparecen los miles de personas que buscan empleo y no lo encuetran pero tampoco tienen derecho a cobrar el subsidio (o no ejercen el derecho para no gastarlo mientras se pueda resistir) ni tienen mucha esperanza en que el servicio de empleo les encuentre trabajo sin el incentivo de dejar de pagarles el subsidio. Dado que el número de apuntados en el paro siempre es muy inferior al dato de la EPA, parece que hay más parados que no encuentran utilidad alguna a inscribirse como tales que gente que cobra el subsidio ilegítimamente.

Nunca he conseguido que nadie me explique por qué debemos suponer que en la EPA aparecen como parados quienes tienen empleos ilegales. La EPA es una encuesta anónima y los encuestados no tienen nada que perder al responder las preguntas. Del mismo modo que en cualquier otra encuesta. No ganamos nada engañando a nuestro encuestador, que no sabe casi nada de nosotros ni va a dar dato alguno a la Inspección de Trabajo. Lo único que podemos perder es un pequeño prestigio social a corto plazo, pero eso supondría que algunos parados prefirieran presentarse como empleados y no al revés, pues no parece haber mucho prestigio social en la derrota laboral. Y seguro que los sociólogos del INE tienen instrumentos para corregir el engaño.

Según quienes defienden que la EPA exagera, habría cientos de miles de personas a las que no les asusta apuntarse en organismos oficiales para cobrar un subsidio al que no tienen derecho, pero que ven un encuestador que no les pregunta ni el número de DNI, les empiezan a temblar las piernas y nunca reconocen que están trabajando (¿por qué no mejor engañar diciendo que trabajan y no cobran el paro?). Más miedo deberían tener los inmigrantes en situación ilegal a la hora de empadronarse, pero cuando salen los datos de personas que viven en España nadie cuestiona que sean básicamente reales.

Si la EPA estuviera inflada por falsos parados ya se habría puesto en marcha una decena de comisiones de sociólogos del Gobierno para mejorar la encuesta añadiendo doce o quince preguntas que permitan estimar el porcentaje de mentirosos como las encuestas del CIS corrigen la intención declarada de voto para estimar el voto con rigor. Que el CIS no defienda públicamente el rigor de su trabajo debe de responder a que, como cuando teníamos dos datos divergentes, al Gobierno le va muy bien que pensemos que si nos dicen que hay cinco millones de parados, todo lo más habrá cuatro. O tres, o dos y medio, que ya se sabe que en España somos muy pícaros y los convocantes dicen que hay cinco millones de parados, la policía municipal que diez mil y telemadrid que ciento cincuenta millones.

Estoy dispuesto a creerme que el dato esté hinchado si alguien me responde a estas dos preguntas: ¿para qué habría de mentir nadie a una encuesta secreta y anónima? ¿Cómo el gobierno no ha intentado perfeccionar la encuesta para que los datos le sean más favorables? Mientras tanto creeré en dos cifras simbólicas: que tenemos cinco millones de personas que buscan trabajo y no lo encuentran y que hace justo un año de que Zapatero comenzó el shock de recortes sociales para crear empleo sin que en un año entero haya habido ni una sola muestra de que los recortes y la reforma laboral hayan modificado la tendencia creciente del empleo. Y se hicieron para eso, ¿no?

2 comentarios

  1. Gonzalo Caro Sagüés

    Hugo, la EPA la hace el INE, no el CIS.

    Respecto a la EPA, sin dudar de los 5 millones, te diré que si algún día gobernamos, debería ser una de nuestras prioridades cambiar su metodología, he trabajado con ella en alguna investigación y es francamente mejorable.

  2. Gonzalo Caro Sagüés

    Y luego otra cosa, un estudiante que declare estar buscando trabajo, no tengo tan claro que no cuente como parado. Mirando las definiciones metodológicas del INE no queda del todo claro:

    Población parada o desempleada:
    «Se considerarán paradas a todas las personas de 16 o más años que reúnan simultáneamente las siguientes condiciones:
    – sin trabajo, es decir, que no hayan tenido un empleo por cuenta ajena ni por cuenta propia durante la semana de referencia.
    – en busca de trabajo, es decir, que hayan tomado medidas concretas para buscar un trabajo por cuenta ajena o hayan hecho gestiones para establecerse por
    su cuenta durante el mes precedente.
    – disponibles para trabajar, es decir, en condiciones de comenzar a hacerlo en un
    plazo de dos semanas a partir del domingo de la semana de referencia.»

    Población inactiva:
    »
    La población económicamente inactiva abarca a todas las personas de 16 o más
    años, no clasificadas como ocupadas ni paradas ni población contada aparte durante la semana de referencia.
    Comprende las siguientes categorías funcionales
    (…) – estudiantes: personas que, sin ejercer ninguna actividad económica, reciben
    una instrucción sistemática en cualquier grado de educación.»

    Es decir que según esta definición, si un estudiante declara que está sin trabajando, buscando trabajo y disponible para trabajar no tengo tan claro que se le cuente como inactivo sino que se le contaría como parado a pesar de que esté estudiando, porque si no fuese así, en el caso de estar trabajando tampoco se le contaría como ocupado y eso sería un error metodológico de bulto.